Recuperarse de una adicción no es únicamente dejar una sustancia o conducta.
Es iniciar un proceso profundo de transformación personal, estabilidad emocional y reconstrucción de la propia vida.
El acompañamiento se estructura en tres fases progresivas, diseñadas para ofrecer contención, claridad y herramientas prácticas en cada etapa del proceso.
Esta fase inicial está orientada a la evaluación clínica, la toma de conciencia del problema y la adquisición de herramientas básicas para la abstinencia y la estabilidad emocional.
A partir del cuarto mes del proceso, se inicia una fase de consolidación, centrada en la prevención de recaídas, el trabajo emocional profundo y la integración de hábitos saludables.
Incluye:
Esta fase está orientada al acompañamiento y consolidación de la recuperación a medio y largo plazo, reforzando la estabilidad y el crecimiento personal.
Incluye:
Atención psiquiátrica
En caso de ser necesaria la intervención de nuestro psiquiatra, el precio de la consulta se facilitará previamente.
El objetivo de este proceso es ofrecer un acompañamiento estructurado, progresivo y adaptado a las necesidades de cada persona, facilitando un cambio sólido y sostenible en el tiempo.